viernes, 26 de agosto de 2016

Efemérides Del Metal - 25/08/1992 - Dog Eat Dog - Warrant -





Cuando Warrant apareció en el firmamento hardrockero de los ochentas con su primer disco Dirty Rotten Filthy Stinkin Rich, tuvieron de inmediato su hit con la melosa Heaven. Así y todo ese disco no me pareció nada extraordinario, en especial si lo comparaba con la mayoría de las placas que en eses días iban viendo la luz.
Para el segundo trabajo, Cherry Pie,  ya la cosa cambió bastante y además de una serie de temas gancheros y una producción acorde, Warrant pudo empezar a hacerse un espacio en el circuito del genero. El problema es que para 1991 con el advenimiento de Nirvana, el grunge y la paulatina desaparición del hard rock ochentoso, empezaron a quedar relegados.
“Odio esa canción, nunca tuve la intención de escribirla. El disco estaba terminado y de hecho, se llamaba Uncle Tom´s Cabin… y el productor Beau Hill nos dijo: ‘No escucho un single, tienen que darme un single como Love in an Elevator, necesito algo así’. Así que esa noche escribí Cherry Pie. Se la mandé a Tom, escuchó el tape durante el fin de semana y de pronto el álbum se llama Cherry Pie (…). Me metería un tiro en la cabeza por haber escrito esa canción.” declararía por aquellos días el malogrado Jeni Lane. . Como detalle de color, el solo de la canción fué interpretado por el guitarrista de Poison CC Deville, viejo amigo del cantante.
Para el paso siguiente ya en 1992, redoblaron la apuesta con un disco, a mi juicio, el mejor de su carrera, donde se muestran como una banda consistente, que en canciones como Machine Gun, Inside Out que sorprenden a propios y extraños. Letras mas adultas, baladas acordes, en cierta manera un sonido un tanto más oscuro si se quiere. En definitiva, un disco de gran factura.
En este cambio sustancial mucho tiene que ver la elección de Michael Wagener como productor. El alemán venía de lograr una evolución notable con Skid Row en su disco Slave To The Grind, y no caben dudas que la intención para con Warrant fué la misma.
La palabra que mejor le cae a Dog.. es SOLIDEZ. Como nunca, ni antes ni después, la banda llegó a sonar tan dura, tan bien ensamblada, A lo largo de todo el disco, dificilmente encontremos una canción de las que habitualmente llamamos "de relleno".
Además de las citadas Machine Gun e Inside Out, Lane se descubre a si mismo com un sólido compositor de pequeñas perlas como la ganchera All My Bridges Are Burning , la melancólica Sad Theresa y canciones como April 2031, Andy Warhol Was Right o The Bitter Pill que muestran un sonido y una lírica distinta.
La nula promoción al  nuevo trabajo ayudó al que el mismo cayera en el ostracismo. El mismo Lane en su momento contó la frustración que sintió al ver en una avenida de New York un inmenso cartel de Columbia Records promocionando Dirt, el segundo disco de Alice In Chains, en el mismo lugar donde un par de años antes había estado la imagen de Cherry Pie.
Obviamente pasó casi desapercibido y posiblemente no era lo que muchos fans esperaban, pero trataron de aggionarse al comienzo de una década que empezaba a mostrar otra cara.  A pesar de todo llegaron avender unas 500.000 copias de Dog Eat Dog, pero claramente una cifra menor a lo que sus predecesores habían alcanzado.
En lo personal creo que en aquel momento la banda maduró más rápido que su público, en su mayoría juvenil, que seguramente pretendía la prolongación de la fiesta que proclamaba el anterior.
Hoy a 24 años de su salida, vengo a reivindicar un disco que logró que Warrant en su momento se ganara su respeto, en especial por lo arriesgado de la jugada.
Hubo que esperar casi 20 años cuando con Rockaholic la banda volviera a sorprender muy gratamente, ya con Robert Mason en lugar del desaarecido Jani Lane, pero es otra historia...


Contratapa de la portada de Dog Eat Dog, ya no hay pelos batidos, ni  poses. Warrant posando seriamente, casi como declamando, que eran una banda mucho mas seria de lo que hasta ahí habían mostrado.
Sin dudas que este disco lo demostraría ampliamente.